Yoga


Donde ponemos la atención ponemos conciencia, donde ponemos conciencia ampliamos nuestro campo de acción.

 Se trata de abordar el cuerpo como un lugar para habitar, experimentar y estar.

Compuesto de sistemas menores, formando parte de sistemas mayores, conectando lo abstracto con lo concreto.

Las posturas del yoga (asanas) nos llevan al desafío de encontrarnos con nuestros límites y reconocerlos. 

La práctica de esta disciplina nos da la oportunidad de establecer una nueva relación con el cuerpo y encontrar de este modo nuevas conexiones que habiliten fluidez, eficiencia, salud.

Es posible un camino de re-educación y re-descubrimiento del cuerpo.

Si nuestra relación con el cuerpo físico se transforma, cambia también la relación con nuestro interior y con el contexto que nos rodea.

Beneficios:

  • Trabaja la corrección postural
  • Efectiviza gestos corporales cotidianos
  • Ayuda a descansar mejor
  • Estimula el cuidado de la columna por lo que aborda las “algias” , lumbalgia, dorsalgia, cervicalgia, omalgia y su prevención. Así como dolores articulares en general.
  • Libera estrés
  • Estimula coordinación, propiocepción (sentido de percepción del cuerpo), equilibrio y fuerza.

 

Metodología:

En cada clase hay un momento inicial de “posturas restaurativas”  en el que se busca  “bajar el tono”, despejar la mente, y abrir la escucha.

Luego entramos en posturas activas y,para acceder a sus beneficios utilizamos elementos como, sillas, bloques, frazadas, cinturones, pared, cuerdas.

Esto, permite  incluir en una misma clase distintos niveles, tiempos de práctica y edades.

La clase finaliza con una relajación que permite integrar lo trabajado.

Instructora:

Flavia Irene Solorzano:

33 años de existencia, 6 años de madre, 8 años de práctica de yoga, 15 años incursionando en diferentes técnicas corporales, danza contemporánea, capoeira, circo.